lunes, 12 de marzo de 2012

Señor gracias por las lijas

Gracias por la lijas que me mandas porque sin ellas no crecería y estancaría en mi postura cómoda, gracias Señor por las personas que en el algún momento me lastiman y me hacen sentir mal, con ellas aprendo que la vida siempre puede mejorar y que la basura que otros te quieren tirar se puede dejar en los botes. Gracias Señor por las circunstancias donde pruebas mi paciencia, mi carácter y el manejo de ira hace tiempo que debía controlarlas y ahora ya sé como.

Gracias Señor porque todo lo que tú permites me hace mejor y me muestra que detrás de todo eso viene algo más grande así que Padre
gracias por lo que podría parecer desgracia es tu forma de decirme que crees en mi como para ponerme en situaciones en las que sabes saldré airosa y victoriosa.

Padre amado gracias por pulirme: soy joya preciosa que estará a tu lado en la eternidad. Te amo por eso!!!!

sábado, 3 de marzo de 2012

Dios realmente te hace crecer

Mi Padre es sabio, Dios es grande, eso lo sabemos todos. También es alguien que le gusta verte crecer y madurar en todos los sentidos, por eso te pone en los lugares y en las circunstancias en las que tú verás como crecen. Gracias Señor que en estos momentos estás conmigo y que no debo preocuparme más que de no fallarte y de seguir andando en tu camino.

La verdad es que este camino a la madurez que me está mandando no es fácil de andar, las pruebas están siendo duras y la verdad es que muchas veces quiero tirar la toalla y dejar las cosas como estaban antes. Es entonces cuando inclino mi cabeza, me arrodillo ante Él y le pido fortaleza.

Veo esta prueba y veo lo fuerte que he llegado a ser, saber que aunque me quieran quebrar no pueden porque más fuerte es el que vive en mí que el que está en el mundo. Las cosas se ven duras pero sé que va delante mío arrasando con mis enemigos, peleando mis batallas.

Dios quiere que madure, que crezca y que me convierta en una mujer de reino. Para eso tengo cambiar ciertas actitudes, ciertos hábitos y me lo grita a diario y con cada error pero también me da la oportunidad de poder corregirme, siempre y cuando siga caminando en su camino y bajo sus leyes.

No voy a permitir que la tormenta me desanime, porque yo camino en el poder sobre natural de Dios y con eso se me ha armado para combatir al enemigo más grande, nada hay que no quiera que no se me de ni nada que no haga que no tenga victoria así que mi Dios sí lo que tu quieres es que yo crezca lo haré porque eso es lo que tú me pides y yo soy el vaso para que uses y mi obediencia es una de las mejores ofrendas que te puedo dar.

Te amo Señor.

jueves, 19 de enero de 2012

Una reflexión

Hoy me encontré con una sorpresa desagradable, un correo que no traía buenas noticias pero tampoco trágico, solamente fue desagradable confirmar lo que de laguna manera ya sabía. En fin, el Señor es sabio y sabe de que manera enseñarte las cosas y como mostrarte los caminos. Ahora sé que debo confiar en Él como siempre y en nadie más. Los hombre son siempre poco fiables y mas en el medio en el que me estoy desenvolviendo.
Gracias mi Señor porque tú estás siempre cubriéndome con tus alas y el el hueco de tus manos estoy protegida, así que no temeré aunque ande en valle de sombra pues tu vara y cayado me guiarán. Amén y amén.

miércoles, 11 de enero de 2012

El ayuno

Bueno ahora viene el primer ayuno, es la primera vez que tengo conciencia de mi carne, de esa carne que rebela y que quiere la comodidad de siempre. Nunca antes me había costado tanto dominarla, creo que se debe a que estoy poniendo más empeño que nunca.
Pero sé es de gran bendición y en verdad quiero romper las barreras y fortalezas que hay en mi vida para así poder seguir creciendo. A vencer al espíritu de demora, que todo venga gracias al sometimiento de la carne.
Gracias Señor por mostrarnos el ejemplo, Jesús venciste en el desierto, yo no lo tomaré 40 días pero con tu fuerza y tu misericordia sé que lo lograré porque más fuerte es el que vive en mi que el que está en el mundo ¡Y tú vives en mí! Más victoria no podría tener.
Gracias Padre porque ahora la victoria no se demorará más pues nos la entregaste al ganar en la cruz. Gracias en el nombre de Jesús.

De nuevo aquí

Mi Señor amada, ha pasado tiempo desde la ultima vez que escribí, pero ese tiempo ha sido en tu presencia y cuidado. Sé que muchas cosas están cambiando en mi vida y no puedo esperar que tu tiempo sea el mío, por eso mismo espero, espero porque que sé que la perseverancia tendrá sus frutos: las promesas cumplidas.
Gracias Señor por mirarme y darme el regalo de ser tu hija gracias a la sangre de Cristo.