sábado, 7 de octubre de 2017

A veces cuando Dios permite las cosas no entendemos y nos cuesta creer que Dios nos deje pasar por la tormenta. Lo cierto es que no siempre es Dios quien lo permite, nosotros vamos y nos metemos donde el diablo puede hacer de las suyas y nosotros se lo permitimos, ya sea porque pecamos o porque desobedecemos. El pecado es muerte porque nos separa de Dios y la desobediencia nos lleva por senderos que no saldrán bien. La fe es importante en estos momentos, sobre todo porque Dios peritirá que Satanás  nos zarandee como le dice a Pedro en Lucas 22:31-32: el diablo ha pedidio zaradeaete Pedro pero he pedido al señor que tu fe no te falte. La fe es lo que sostendrá nuestros pasos al surgir la prueba pero sobre todo nos dará la certeza de que siempre seremos amados y perdonados. Jesús es la certeza del que el nuevo pacto nos alcanza y nos llena del amor de Dios, ese que siempre ha estado y Dios no pide perfección pide obediencia y rectitud. Cristo vino para permitirnos pasar la prueba con la confianza de nos acompañará hasta el final.
No sabemos el por qué Dios permite que pasen algunas cosas pero debemos estar seguros que tiene propósito para cada cosa que le viene a sus hijos, todo sirve para bien y de todo aprendemos. Por eso debemos dar gracias al Señor.

martes, 22 de octubre de 2013

Por su sangre.

Este domingo, después de ver la predica que mi Padre espiritual nos puso, tuve una revelación impresionante: La Sangre de Jesús, La Cruz. Estás dos poderosas verdades se me revelaron no sólo como una enseñanza teológica de la resurrección y al salvación, sino como parte del caminar en el poder sobrenatural en Dios. La Sangre con el poder del sacrificio de Cristo que nos dio libertad y La Cruz como la puerta a la libertad y la comunión con Dios. 
Esto fue lo que se me reveló el domingo y fue tan fuerte que no tuve más opción que ponerme a llorar y dar gracias por esas dos verdades . Fue entender que cubrirse con la sangre de Cristo es más que la protección que nos da, sino es cubrirse con la victoria de Cristo y saber que con ella su poder nos acompaña para sanar, para demostrar su poder y su amor. Esa sangre que se derramó no sólo en la Cruz sino también en los 39 azotes que le dieron, en ese desgarrar su carne para que nosotros no pagáramos el precio del pecado.
Su sangre es la llave para la reconciliación con Dios, nada más. La Cruz es la puerta para llegar a Dios porque en esa cruz Jesús venció al enemigo y no dio la victoria. Ahora entiendo lo que mi Pastor decía: La victoria la tienes todos los días en tus manos, Él te la dio al precio de su sangre, te regaló lo más valioso: la salvación.
Es por eso que nadie llega al cielo por obras, llegamos al cielo por gracia de Dios al aceptar a Jesús en nuestro corazón y creer que le resucitó al tercer día, pero sobre todo cuando lo confesamos con nuestra boca.
Toma el poder la sangre y predica la Cruz, dile a los que no conocen a Dios cuanto los ama y cuéntales quien realmente es Jesús. Dale dolor de cabeza al diablo que siempre se retuerce cuando se revela la Cruz y la sangre, dale de golpes siempre hablando de Cristo. Porque al final del día no te puede vencer porque ya está vencido desde hace mucho.
Levántate en la Victoria de la Cruz y con el poder de la Sangre de Jesús.

martes, 15 de octubre de 2013

En la tormenta soy fuerte

En la tormenta soy fuerte porque Dios me toma de la mano. Dios decidió dejarme pasar por esta prueba y no ha sido fácil. A veces pienso que disfruta y luego recuerdo que nosotros como padres tenemos que dejar que nuestros hijos hagan cosas solos y los tenemos que dejar se equivoquen, pero con la certeza de que siempre estaremos ahí para ellos.
Eso hacemos nosotros, dejar a nuestros hijos crecer y madurar a través del aprendizaje que da el equivocarse. Sabemos que esto es bueno para  ellos y no discutimos los beneficios de esta practica. Pero cuando es nuestro Padre eterno el que lo hace, de inmediato le reclamamos y le preguntamos porque nos castiga.
Dios no castiga y eso es algo que deberíamos aprendernos de memoria, quien nos pone el pie es el enemigo que solamente quiere desanimarnos para alejarnos de Dios y de nuestro propósito en él. Dios nos da avisos de que estamos yendo por el camino errado y en su infinito amor nos deja equivocarnos para que crezcamos.
La lección aquí no es que Dios permite las pruebas o el fuego en nuestra vida, la lección aquí es que Dios como padre amoroso no nos abandona aunque nosotros no lo sintamos de esa manera. Dios nos acompaña y sufre con nosotros cada lágrima, cada dolor. Pero también nos consuela y nos lleva de la mano hasta que pasa la tormenta.
Así es como somos fuertes en la tormenta, de su mano y bajo su protección y guía. Porque aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo, tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Así que Dios estará con nosotros en cada momento difícil y debemos confiar en que siempre cumple su palabra.
Soy fuerte en la tormenta porque creo que siempre me acompaña y que nada puede ser peor que estar sin Él. 
En las mañanas cuando me levanto siempre agradezco a Dios y me tomo el tiempo para estar con él, no para pedirle sino para estar con él, para platicar y decirle cuanto lo amo, incluso para llorar y sentir su consuelo. Soy fuerte porque oro, soy fuerte porque su palabra es la que se declara en mi casa. Soy fuerte porque espero en ÉL y a mucha gente se le olvida que Dios no te va a quitar de encima lo que tercamente decidiste vivir sin escucharlo.
Quien oye a Dios no equivoca el camino y se ahorra litros de lágrimas, además de que se fortalece en el espíritu.
Por eso solamente creo que con Dios mi tormenta será siempre más fácil de transitar.
Gloria a Dios por ser Dios.

martes, 8 de enero de 2013

DIOS CONFRONTA

Pasó bastante tiempo antes de que escribiera, han pasado muchas cosas y la verdad es que tampoco tenía mucho tiempo para escribir. Bueno de nuevo estoy en una crisis fuerte y es porque Dios me está confrontando a mi pasado, a mi presente y a mi misma. Las tres cosas se están juntando, las tres cosas me están atormentando un poco. Dios no manda cosas que no podamos soportar, no os deja tareas imposibles. Hoy estoy en el punto en el que tengo que crecer porque ya no es posible seguir igual, el Señor lo pide y no puedo negarme. También sé que no puedo hacerlo sola así que debo apoyarme en mi congregación para hacerlo. Espero que la cita con mi Pastor sea rápido pues necesito descargarme. Sé que Dios mueve las cosas y que esto que estoy viviendo se pone mejor solamente hay que resistir y no claudicar y tratar de tomarlo con templanza y mansedumbre. Es difícil y creo que por primera vez quiero llegar a la meta, realmente quiero llegar a la meta, esa meta que es Jesús, estar en sus brazos y sentirme segura. Sé que Dios da eso pero estoy más cerca de tener ese encuentro que tanto anhelo que deseo tener con Dios. Ahora es momento de crecer y de seguir adelante, por el momento viene la resistencia pues las cosas se van a complicar más y creo que Dios tiene lo mejor por venir. Gracias amado Padre.
Es bueno saber que Dios jamás te deja escapar de lo que tienes que mejorar y cambiar, es una etapa dura pues el dolor de tener que ver lo que no haz querido ver no es lindo pero sabiendo que es el Señor quien lo lleva puedes estar tranquilo de que las cosas saldrán bien y que no tendrás que preocuparte. Confiar que el Señor siempre te manda cosas buenas y que siempre serán para tu beneficio. Es aprender que las cosas de Dios son un camino estrecho en el que de verdad  no tienes oportunidad de moverte más que como Él quiere. Digo esto porque lo que sigue es el precipicio que te lleva al infierno y que es mucho más fácil de caminar.
Ahora que tengo que tomar las riendas de mi vida y comenzar a vislumbrar mi camino sola de la mano con Jesús estoy francamente aterrada, no es fácil tomar una decisión de esta envergadura pues es depender de mi Señor en su totalidad porque no voy a tener otro colchón más que a Dios. No hay mejor colchón, es cierto, pero da miedo; con todo esto confío en mi Señor y sé que no me abandonará. Camino con la certeza de que las cosas podrán ser difíciles pero con todo será siempre mejor.
Ahora entiendo esto de que nuevas fuerzas tendrán los que esperan en Dios y que les saldrán alas como a las águilas, yo creo que Dios me dará la fuerza y las alas para seguir, para volar porque Él quiere que las cosas sean buenas para mí. A Él me entrego por completo y ya no quiero oír la voz de mi mamá en mi cabeza ni sentir que soy lo que soy, por eso mismo renuncio a escuchar a mi madre, renuncio a escuchar y ver la decepción en su rostro por no ser lo que ella quisiera que fuera. Hoy tomo lo que Dios ve en mí para ser eso que sabe soy, porque no espera que no me equivoque sino que luche con todas mis fuerzas por no hacerlo y que si caigo me aleje de todo aquello que me puede volver hacer caer. La verdad es que tomar esta decisión ha sido lo más difícil que he tenido que hacer pero no importa creo que Dios sí cree en mí y eso es lo que me dará fuerzas y es lo que me hará seguir. Señor en este día pongo en tus manos está transformación pues sola y en mis fuerzas no puedo, pero sé que en Ti soy más que vencedor. En el nombre de Jesús te pido tomes el control de las cosas, de mi vida y de este cambio que se avecina. Sello esta oración con la sangre del cordero. Señor te amo.


lunes, 12 de marzo de 2012

Señor gracias por las lijas

Gracias por la lijas que me mandas porque sin ellas no crecería y estancaría en mi postura cómoda, gracias Señor por las personas que en el algún momento me lastiman y me hacen sentir mal, con ellas aprendo que la vida siempre puede mejorar y que la basura que otros te quieren tirar se puede dejar en los botes. Gracias Señor por las circunstancias donde pruebas mi paciencia, mi carácter y el manejo de ira hace tiempo que debía controlarlas y ahora ya sé como.

Gracias Señor porque todo lo que tú permites me hace mejor y me muestra que detrás de todo eso viene algo más grande así que Padre
gracias por lo que podría parecer desgracia es tu forma de decirme que crees en mi como para ponerme en situaciones en las que sabes saldré airosa y victoriosa.

Padre amado gracias por pulirme: soy joya preciosa que estará a tu lado en la eternidad. Te amo por eso!!!!

sábado, 3 de marzo de 2012

Dios realmente te hace crecer

Mi Padre es sabio, Dios es grande, eso lo sabemos todos. También es alguien que le gusta verte crecer y madurar en todos los sentidos, por eso te pone en los lugares y en las circunstancias en las que tú verás como crecen. Gracias Señor que en estos momentos estás conmigo y que no debo preocuparme más que de no fallarte y de seguir andando en tu camino.

La verdad es que este camino a la madurez que me está mandando no es fácil de andar, las pruebas están siendo duras y la verdad es que muchas veces quiero tirar la toalla y dejar las cosas como estaban antes. Es entonces cuando inclino mi cabeza, me arrodillo ante Él y le pido fortaleza.

Veo esta prueba y veo lo fuerte que he llegado a ser, saber que aunque me quieran quebrar no pueden porque más fuerte es el que vive en mí que el que está en el mundo. Las cosas se ven duras pero sé que va delante mío arrasando con mis enemigos, peleando mis batallas.

Dios quiere que madure, que crezca y que me convierta en una mujer de reino. Para eso tengo cambiar ciertas actitudes, ciertos hábitos y me lo grita a diario y con cada error pero también me da la oportunidad de poder corregirme, siempre y cuando siga caminando en su camino y bajo sus leyes.

No voy a permitir que la tormenta me desanime, porque yo camino en el poder sobre natural de Dios y con eso se me ha armado para combatir al enemigo más grande, nada hay que no quiera que no se me de ni nada que no haga que no tenga victoria así que mi Dios sí lo que tu quieres es que yo crezca lo haré porque eso es lo que tú me pides y yo soy el vaso para que uses y mi obediencia es una de las mejores ofrendas que te puedo dar.

Te amo Señor.

jueves, 19 de enero de 2012

Una reflexión

Hoy me encontré con una sorpresa desagradable, un correo que no traía buenas noticias pero tampoco trágico, solamente fue desagradable confirmar lo que de laguna manera ya sabía. En fin, el Señor es sabio y sabe de que manera enseñarte las cosas y como mostrarte los caminos. Ahora sé que debo confiar en Él como siempre y en nadie más. Los hombre son siempre poco fiables y mas en el medio en el que me estoy desenvolviendo.
Gracias mi Señor porque tú estás siempre cubriéndome con tus alas y el el hueco de tus manos estoy protegida, así que no temeré aunque ande en valle de sombra pues tu vara y cayado me guiarán. Amén y amén.