A veces cuando Dios permite las cosas no entendemos y nos cuesta creer que Dios nos deje pasar por la tormenta. Lo cierto es que no siempre es Dios quien lo permite, nosotros vamos y nos metemos donde el diablo puede hacer de las suyas y nosotros se lo permitimos, ya sea porque pecamos o porque desobedecemos. El pecado es muerte porque nos separa de Dios y la desobediencia nos lleva por senderos que no saldrán bien. La fe es importante en estos momentos, sobre todo porque Dios peritirá que Satanás nos zarandee como le dice a Pedro en Lucas 22:31-32: el diablo ha pedidio zaradeaete Pedro pero he pedido al señor que tu fe no te falte. La fe es lo que sostendrá nuestros pasos al surgir la prueba pero sobre todo nos dará la certeza de que siempre seremos amados y perdonados. Jesús es la certeza del que el nuevo pacto nos alcanza y nos llena del amor de Dios, ese que siempre ha estado y Dios no pide perfección pide obediencia y rectitud. Cristo vino para permitirnos pasar la prueba con la confianza de nos acompañará hasta el final.
No sabemos el por qué Dios permite que pasen algunas cosas pero debemos estar seguros que tiene propósito para cada cosa que le viene a sus hijos, todo sirve para bien y de todo aprendemos. Por eso debemos dar gracias al Señor.